Entrevista a Fátima Beltrán

Tu libro de cabecera es...

Por lo que a nivel estructura narrativa representó para mí cuando lo leí: “Tomates verdes fritos” de Fannie Flagg. Cuando cayó en mis manos todavía desconocía la novela poliédrica, y quedé hipnotizada. A través de los distintos narradores adquiere una cualidad envolvente que creo que todavía a día de hoy me acompaña si me paro a recordarla. Eso y la calidez del trazo en sus personajes me despertaron las ganas o la inquietud de aprender a contar historias tan bien tejidas.

¿Qué libro es el último que has leído?

“Las Horas” de Michael Cunningham, otra joya que tenía pendiente.

Un libro o autor que no podemos dejar de leer es…

Para mí, e imagino que para muchos, un imperdible es Gabriel García Márquez.

¿De dónde surge la idea de escribir “Los recuerdos de Olvido”?

Más que tratarse de una idea o de algo meditado fue una pulsión. Quise sentarme delante de la pantalla del ordenador y ponerle voz a una historia que se me iba gestando por dentro. Con pedazos de realidades que me contaron, otras que viví, y algunas más que me inventé, compuse el relato que el próximo día 30 de abril saldrá a la luz gracias a “Selecta”.

Si tuvieras que quedarte solo con un personaje de tus novelas ¿Cuál sería?

Me gustan, muy en especial, los secundarios. No sé muy bien por qué les acabo tomando un cariño especial. Tal vez porque no les doy el protagonismo que también se merecerían.
Los secundarios acaban saliéndome con personalidades tan rotundas y marcadas que merecerían el papel principal en alguna futura novela. Resulta curioso pero despegarme de ellos me acaba costando.

¿Por qué leer literatura romántica?

¿Y por qué no hacerlo? Toda etiqueta resulta limitante. Creo que lo complicado sería huir de ello. Estamos HECHOS DE EMOCIONES Y VIVIMOS APRENDIENDO A MANEJARNOS BAJO SU INFLUJO. Hay grandes obras maestras de la literatura, clásicos que son en su esencia literatura romántica. Claro que hay que leerla, hay que leer de todo. El quid de la cuestión es que debe ser material de calidad. No importa el género literario que se consuma sino su calidad. Desmerecer cualquier tipo de género es una postura tan snob como ignorante en el fondo.

¿Por qué una historia a caballo entre dos épocas?

Ya has visto que los dos libros que he mencionado (“Tomates verdes fritos” y “Las horas”) cabalgan ambos entre distintas épocas. Me atrae jugar con los tiempos y el calendario para componer una historia que se ensamble y complete mirando en la dirección de sus orígenes. En la mayor parte de las ocasiones las explicaciones más claras se encuentran volviendo la mirada hacia atrás.

¿Por qué una historia a caballo entre dos épocas?

Ya has visto que los dos libros que he mencionado (“Tomates verdes fritos” y “Las horas”) cabalgan ambos entre distintas épocas. Me atrae jugar con los tiempos y el calendario para componer una historia que se ensamble y complete mirando en la dirección de sus orígenes. En la mayor parte de las ocasiones las explicaciones más claras se encuentran volviendo la mirada hacia atrás.

¿Crees en el amor para toda la vida?

Creo en el amor como en una forma de energía que permanece a través del tiempo, aunque tal vez mute en su forma y adquiera diferentes representaciones o matices. Nada se pierde, todo se transforma. Aquí el quid de la cuestión sería el dominar el arte de conservarlo siempre dentro de sus expresiones más positivas, aislándolo de posibles corrosiones.

¿Puedes contarnos alguna curiosidad sobre tu novela?

Claro que sí. Por supuesto. Se trata de la segunda que sale publicada y en realidad es la primera que escribí.
Lleva desde el año 2000 en uno de los cajones de mi escritorio, junto a otras más, y no se me había pasado por la cabeza que acabara viendo la luz, pero el año pasado, concretamente a finales del mes de junio, una editorial independiente (Libros Indie) sacó a la venta otra novela mía (“Bienalados”), y fue tras esto que me animé a desempolvar “Recuerdos de Olvido” veinte años después de haberla escrito. Ya se sabe: “veinte años no es nada”.

¿Cuánta importancia le das a la investigación previa antes de empezar un trabajo?

Creo que es fundamental para el dibujo de personajes y tramas tener claramente definidos los perfiles y contextos en los que habitarán. Será tras esto, cuando la novela arranque y a través del proceso de escritura que te acabarán surgiendo dudas, por lo que deberás seguir documentándote página tras página.

¿Dónde escribes? ¿Tienes un lugar concreto donde trabajar o por el contrario te inspiras en cualquier lugar?

Por rutina y comodidad acostumbro a hacerlo en mi casa, aunque sí es cierto que en ocasiones la pulsión creativa me ha asaltado mientras iba en transporte público y he tenido que echar mano del teléfono móvil para anotar en él algunos apuntes o capítulos.

¿Cómo y dónde sueles documentarte?

Las materias primas de las que están hechas mis novelas son mi propia vida y las de mis amigos. En aspectos más técnicos también puedo acudir a ellos para que echen un cable, y en su defecto tiro de bases de datos y buscadores.

¿Cuál es tu momento favorito para crear?

Cualquiera en el que me encuentre descansada, no tengo ni supersticiones ni manías en este sentido ni en muchos otros tampoco.

A parte de ser escritora ¿Te dedicas a algo más o estás centrada exclusivamente en tu carrera literaria?

Estudié derecho y tras ejercer durante un tiempo en la actualidad trabajo en el departamento jurídico de una multinacional dedicada a los seguros. Tengo la gran suerte de disfrutar de un buen horario, por lo que a las 15h tengo vía libre para dedicarme a la escritura si la pulsión así lo requiere.

Cuando vas a comenzar a escribir ¿dejas que fluyan las ideas libremente o planificas previamente todo?

Funciono más bien por instinto, apetencia o impulso en ese sentido. Al no vivir de ello resulta más un divertimento que una obligación. Primero me vienen las ganas y luego trato de estructurar las ideas.

¿Qué autores han influido a lo largo de tu vida a la hora de escribir?

Te mencionaba antes lo de la novela poliédrica de Fannie Flagg. Es una estructura que me encanta, el intercalado de voces y las historias en el interior de otras historias, al igual que muñecas rusas. Aunque el autor que a nivel estético más me ha impresionado (y ojalá que influido) es García Márquez.

¿Con qué problemas se encuentra un escritor novel a la hora de publicar su novela?

En realidad el tema de la edición es un negocio. No hay editoriales ONG, y en parte mejor así. Yo no provengo de un entorno editorial ni relacionado con la literatura. Es complicado hacerse ver, a nivel difusión, pero no creo que haya que centrarse en los obstáculos que el hecho de ser novel conlleva. Se debe disfrutar del viaje y trabajar para lograr que lo que te salga sea un buen libro, que guste a quién pueda llegar a leerlo, sea un solo lector o legiones de ellos. Que alguien te regale horas de su vida atendiendo a las letras que tú has escrito ya es algo maravilloso.

¿Cómo surgió la oportunidad de publicar tu primer libro?

Resultó algo muy rodado y sencillo. Terminé de escribir la novela y tras esto mandé el manuscrito a unas cuantas editoriales. Al poco tiempo recibí ofertas de coedición y finalmente una de edición tradicional por la que me decanté.

¿Qué género literario te atrae más como escritora?¿Y como lectora?

Escribo algo muy parecido a lo que me gustaría leer, y eso también es algo que depende del momento.

¿A qué tipo de lectores van dirigidas tus novelas?

Jamás pienso en un lector específico. Escribo lo que me gustaría leer a mí, y personalmente disfruto mucho con las historias bien contadas, que me sorprendan y que dejen un poso de calidez en mí.

¿Tienes algún proyecto nuevo entre manos?

Estoy escribiendo, los archivos de mis cajones deben seguir engordando.

Cuéntanos una fortaleza y una debilidad tuya a la hora de escribir.

Una fortaleza el entusiasmo. Una debilidad no poder dedicarle más tiempo.

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