Entrevista a Lorena Franco

Hablar de uno mismo es complicado. Soy actriz, escritora y mamá. Experta en hacer malabares con la agenda, trato de disfrutar de cada momento, tanto personal como profesional. Me gusta viajar, el cine, volverme adicta a una serie y, por supuesto, leer.

¿Cómo comenzaste a escribir?

Gracias a la lectura. Siempre he sido una apasionada de las letras y empecé escribiendo relatos, historias breves que dejaba leer a mi entorno más cercano, hasta que me animé a publicar. Si echo la vista atrás, podría decirte que no recuerdo un solo día sin escribir, aunque fuese solo para mí.

¿En qué te inspiras para escribir tus novelas?

La inspiración surge en el momento menos pensado y por cualquier detalle que veas por la calle, en el metro, en la televisión, conduciendo... Una simple frase puede darte mucho juego, como la que aparece en El club de medianoche.

«—¿En qué piensas?
—En nada.
Eso es lo que decimos cuando pensamos en todo».

Me gusta idear tramas humanas y reales, con sentimientos y emociones que lleguen al lector, aunque estén dentro de una categoría fantasiosa como es el caso de un viaje en el tiempo. En resumen, me inspiran los lugares y, sobre todo, las personas.

¿Crees en el romanticismo o en el amor?

Romanticismo y amor van de la mano. Creo en el momento y, llámame ingenua, pero creo en un solo amor. A lo largo de tu vida puedes tener cientos de relaciones, creer que te has enamorado varias veces pero, la realidad, es que solo una persona conseguirá que, por mucho que pase el tiempo, el corazón siga latiendo desbocado cuando estés con ella. ¿Cuántos consiguen eso? Yo, por el momento, solo he contado uno.

¿Cómo compaginas tu trabajo de ser actriz con el de escritora?

Lo compagino muy bien, la verdad. Son trabajos que se complementan sin problema, aunque ambos requieren mucha constancia y dedicación. Cuando no estoy rodando estoy escribiendo y viceversa; hay épocas con más estrés en los que creo que no voy a poder llegar a todo pero, al final, cuando ambas profesiones te apasionan, se puede.

Un escritor ¿nace o se hace?

Un escritor nace, pero sin formación, mucha constancia y dedicación, no se hace.

Todos los escritores tienen un lugar especial donde inspirarse y comenzar a escribir, cuéntanos cual y cómo es tu lugar especial.

Me encantaría darte una respuesta más atractiva que la realidad, pero la verdad es que mi lugar "especial" es mi despacho, donde me rodeo de libros, me acomodo frente al ordenador y me enfrento a la página en blanco con la historia ya pensada. «Que la inspiración te pille trabajando». Pues eso.

¿Qué tiene que tener una novela desde tu punto de vista para estar acabada?

Que no quede ningún cabo suelto y que, al final, cada detalle, por muy ínfimo que sea, quede desvelado para que el lector no se quede con ninguna duda.

Un cuento imprescindible para niños es…

El Principito

¿Cuál es el último libro que has leído?

El pecado, de Petra Hammesfahr

¿Podrías dar algunos consejos para los escritores noveles?

Que lean muchísimo, que siempre estén nutriéndose de otras historias y, sobre todo, que vivan las suyas con pasión. Que escribir nunca sea una obligación, que disfruten de todo el proceso creativo de la novela hasta dar con la palabra "FIN".

Los viajes en el tiempo parece ser una constante en algunas de tus novelas ¿qué tienen de especial?

La paradoja temporal y el ambiente especial y enrarecido que se crea. ¿Quién no ha querido viajar en el tiempo? ¿Visitar otras épocas? Me gusta escribir sobre personas normales que, un día, sin esperarlo, se topan con un viaje que les salva la vida en cierto modo. Es el destino. Tenía que ocurrir. Vivir un tramo del pasado que puede influir en tu presente y futuro, y visitar otras épocas de la historia de una manera diferente a lo que sería una novela 100% histórica.

El primer libro que leí tuyo fue El club de medianoche ¿Cómo fue su proceso creativo?

Uno de los más bonitos hasta la fecha. No suelo escribir con música de fondo, no me concentro; sin embargo, el proceso creativo de El club de medianoche estuvo acompañado de varias bandas sonoras de películas como El Diario de Noah, Lo imposible, Yo antes de ti... Volver a París de la mano de Natalia y de ese club de lectura de medianoche en el que andaba pensando desde hacía tiempo fue muy especial y, durante los meses de escritura, incluso soñé con ellos, algo que nunca me ha ocurrido con ninguna otra historia.

¿Puedes contarnos alguna curiosidad sobre El club de medianoche?¿y sobre sus personajes principales?

Lo dicho en la anterior pregunta. Cuando nos sumergimos en una historia, puede ser normal imaginarnos a los personajes y soñar con ellos, pero a mí nunca me había ocurrido y, con El club de medianoche, sí. Aparecían como se le aparecen a Natalia cuando cruza la puerta a medianoche, cuando todo se transforma: Whitman, Edmond, Geneviève y Elie sentados alrededor de una mesa redonda de madera en una habitación lúgubre de los años 20. Sobre sus personajes principales había un detalle, el destino de uno de ellos, que no estaba previsto cuando ideé la trama, pero surgió así y es cuando entiendes que, a veces, son ellos los que te van guiando a través de la historia y sorprendiendo, algo valiosísimo porque si sorprenden al escritor, hay más probabilidades de que sorprendan al lector.

Podéis conocer, conocer sus últimas publicaciones y seguir a Lorena Franco en su blog.

 

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1 comentario

  • […] Recientemente, en el blog LEEMOS JUNTOS, reseñaron la novela y también me hicieron una entrevista. […]

    Responder

    Anuncios entrañables, estrenos, libros, novedades y Cartagena Negra | Lorena Franco 4 octubre, 2018, 10:08 am

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